Esta colección ya se está catalogando y se suma a los más de 120.000 documentos que conserva este organismo de la Diputación, muchos de ellos donados por investigadores jiennenses
El Instituto de Estudios Giennenses (IEG) de la Diputación Provincial de Jaén está trabajando en la catalogación de parte del fondo bibliográfico que ha donado el escritor, ensayista y profesor galduriense Manuel Ruiz Amezcua, que asciende a más de 2.000 ejemplares entre los que destaca especialmente la poesía española e hispanoamericana de todas las épocas, junto con una importante representación de poesía extranjera.
La vicepresidenta cuarta de la Diputación Provincial de Jaén y responsable del IEG, Francisca Medina, subraya que esta nueva donación “incluye valiosas obras clásicas de diversas culturas y una abundante selección de pensamiento crítico de todos los tiempos”. Además, añade que “esta importante colección con la que contamos a partir de ahora recoge de forma íntegra las primeras ediciones de Manuel Ruiz Amezcua, las traducciones de sus textos a otros idiomas y ensayos críticos de origen español y extranjero sobre su obra”.
Asimismo, esta nueva donación al IEG cuenta con otro tipo de documentos del propio archivo personal del autor, entre los que se encuentra correspondencia, fotografías, recortes de prensa, notas y escritos de distinta índole. La vicepresidenta cuarta de la Diputación Provincial adelanta que este escritor “nos ha avanzado que le quedan muchos documentos aún sin entregar, como entrevistas en distintos soportes y documentos de grandes personalidades sobre la poesía de Manuel Ruiz Amezcua, que tiene recogidos en dos volúmenes de 1.300 páginas”.
Manuel Ruiz Amezcua, que nació en el año 1952 en Jódar, es un destacado poeta, ensayista y profesor conocido por su voz crítica. La calidad de su obra ha sido destacada por figuras de la talla de José Saramago, Antonio Muñoz Molina, Fernando Fernán Gómez o Camilo José Cela, por su lírica realista. Licenciado en Filología Románica y Filología Hispánica por la Universidad de Granada, ejerció durante 35 años como profesor de Lengua Castellana y Literatura y trabajó como asesor cultural para la Embajada de España en Brasil.







