La empresa Alstom, fabricante de las cinco unidades móviles con las que cuenta el Tranvía de Jaén, ha presentado una oferta para la puesta a punto, revisión y subsanaciones necesarias de la flota de trenes. Es la única oferta recibida en el concurso público convocado por más de 1,8 millones de euros. Dentro del contrato, licitado por la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio, a través de la Agencia de Obra Pública, figura también la elaboración de un plan de mantenimiento integral de los vehículos.

El contrato salió a concurso el pasado 5 de julio, a los pocos días de firmarse el nuevo convenio entre la Junta y el Ayuntamiento de Jaén para la puesta en servicio del sistema tranviario, suscrito el 29 de junio, “dando así cumplimiento al cronograma para la puesta a punto global de este sistema de transportes”, ha añadido la consejera de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio, Marifrán Carazo, quien ha recalcado la “apuesta decidida del Gobierno andaluz por poner en marcha cuanto antes el Tranvía de Jaén”.

La adjudicación y contratación de este servicio resulta imprescindible para el óptimo funcionamiento de las unidades tranviarias bajo los parámetros de máxima seguridad, toda vez que desde que se produjo la entrega del material rodante al Ayuntamiento de Jaén, en abril de 2011, no se ha llevado a cabo el necesario mantenimiento y revisión de dichos vehículos hasta la fecha actual.

A esta licitación se sucederán las de la puesta a punto de la infraestructura y sistemas tranviarios (electrificación, señalización y comunicaciones), así como su mantenimiento, además de otros concursos que requiere la futura explotación, entre ellos el de vigilancia y seguridad, pre-explotación (pruebas) y el propio contrato para la prestación del servicio de transportes, entre otros.

Alstom fue la empresa ferroviaria fabricante y suministradora de las cinco unidades móviles con las que cuenta el sistema tranviario de Jaén y mantiene relaciones muy fructíferas con la Consejería de Fomento en el ámbito de los tranvías y los metros ligeros andaluces. Esta compañía, fabricante de equipos ferroviarios, ha participado en el desarrollo e implantación de soluciones y servicios en todos los ferrocarriles metropolitanos gestionados por la Administración andaluza, a través de la Agencia de Obra Pública. Entre ellos cabe indicar la instalación del sistema CTBC de señalización ferroviaria del Metro de Málaga, que ahora tiene que extenderse a los dos tramos en ejecución que discurren por el centro histórico de la capital; el mantenimiento de energía y electrificación del Metro de Granada; el mantenimiento de la señalización ferroviaria del Tranvía de la Bahía de Cádiz; así como la instalación y mantenimiento de los equipos de señalización de Bombardier en el Metro de Sevilla. Cabe reseñar que, desde enero de 2021, la actividad ferroviaria de Bombardier forma parte de Alstom, pues en dicha fecha adquirió esa división de negocio.

El plazo de ejecución previsto para la puesta a punto de las cinco unidades que componen la flota del material móvil del Tranvía de Jaén será de nueve meses desde la formalización del contrato. Una vez transcurridos los cinco primeros meses desde la orden de inicio de los trabajos, el adjudicatario deberá entregar a la Agencia de Obra Pública, titular también de las unidades tranviarias, un plan de mantenimiento integral del material rodante, que incluirá todas las operaciones de mantenimiento preventivo, correctivo, ciclo largo, así como de las operaciones específicas para la reparaciones necesarias.

Esta puesta a punto del material móvil tiene por objetivo llevar a cabo todas las actuaciones de revisión, reparaciones, implementación de soluciones de obsolescencia, suministros, así como aquellos trámites legales que requiere el material móvil del tranvía para garantizar las condiciones técnicas y de seguridad que posibiliten su puesta en marcha, así como la fase previa de pruebas dinámicas.

El sistema tranviario de Jaén, cuyas obras se llevaron a cabo entre 2009 y 2011, incluyendo una fase de pruebas dinámicas durante mayo de ese 2011, consta de un trazado de 4,7 kilómetros y diez paradas. Su construcción y equipamiento supuso una inversión de 120 millones de euros por parte de la Junta de Andalucía, y la demanda estimada es de cerca del millón de usuarios al año para una población servida de 45.000 habitantes, que es el número de residentes localizados en el entorno de 500 metros respecto a un parada.