Los 140.000 millones de los Fondos Europeos de Recuperación deben servir para generar cohesión social y territorial, transición ecológica y una estrategia de movilidad sostenible segura y conectada en el marco de una economía verde. El impulso ferroviario es vital para alcanzar esos objetivos en nuestra tierra
El ferrocarril es un medio limpio, accesible, sostenible y no contaminante en relación con otros medios de transporte que emiten cantidades de CO2 que perjudican al medio ambiente y complican la tan necesaria lucha contra el cambio climático. Por todo ello, desde Andalucía Por Sí se considera vital impulsar nuestra red ferroviaria en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia que el Gobierno central ha remitido a la Comisión Europea para su evaluación.
Los 140.000 millones de los Fondos Next Generation 2021-2026 vienen marcados por diversos objetivos sociales y sostenibles, por lo que los recursos económicos que corresponden al Estado español pueden y deben destinarse a dar un salto cualitativo al transporte ferroviario para alcanzar igualmente los objetivos de la Agenda 2030.
“Tras reunirnos con la Plataforma por el Tren Rural de Andalucía y evaluar las carencias manifiestas que tenemos en la red de trenes de Andalucía, nos vemos obligados a instar al Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana a que destine los recursos presupuestarios necesarios para tener un mayor uso de las infraestructuras ferroviarias andaluzas existentes, incrementar las mismas en los territorios donde sea necesario, apostar por la red de cercanías y media distancia y promover las estaciones de trenes como centros intermodales de transportes, convirtiendo al ferrocarril en un medio que ayuda a la vertebración social y territorial, progreso económico sostenible y lucha contra el cambio climático”, asegura Fran Romero, responsable de Política Municipal de Andalucía Por Sí.
Por una parte, el tren es un transporte clave para fijar la población en el medio rural andaluz, evitar la “Andalucía vaciada” y promover el progreso económico de todas las comarcas andaluzas de manera homogénea. Si deficiente es la vertebración en ferrocarril de Andalucía más lamentable resulta el uso que se le da por parte de la Administración competente con decenas de líneas desmanteladas y estaciones sin uso.
La prioridad en el gasto debe ser que las vías se usen, por lo que son necesarios más trenes con una mayor frecuencia de paso. “Usemos lo que tenemos apostando por la red de cercanías y media distancia; e invirtamos en más infraestructuras ferroviarias a fin de convertir las ocho capitales de provincias y otras grandes ciudades andaluzas en núcleos de cercanías. Si todos los municipios y provincias están bien conectados por tren, nuestro territorio elevará sin duda alguna su calidad de vida y bienestar”, continua Fran Romero.
Los andalucistas también abogan por promover estratégicamente que las estaciones de trenes sean centros intermodales de transporte. La conexión inmediata con otros medios de transporte mejora la operatividad y la movilidad entre territorios. Una Andalucía bien vertebrada desde el punto de vista ferroviario impulsa el desarrollo económico sostenible y logístico de nuestra tierra. Las carencias en este sentido también resultan reivindicaciones históricas de todo el territorio andaluz.
2021 ha sido declarado Año Europeo del Ferrocarril al coincidir con el doscientos aniversario de la primera línea comercial continental y es desolador observar las carencias que tiene nuestra tierra respecto a un recurso vital para aminorar la huella de carbono, fijar la población al territorio o crear vínculos económicos y flujos sociales. La tercermundista conexión existente entre la Andalucía Occidental y la Oriental es un claro ejemplo de la nula planificación del Gobierno por desarrollar nuestra tierra en base a los mandatos europeos de la sostenibilidad, las políticas verdes, la cohesión social y los retos de las sociedades futuras.