El Ayuntamiento de Jaén ha comenzado la primera ronda de contactos para recoger aportaciones de cara a la revisión del Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) del casco antiguo. El alcalde de Jaén, Julio Millán, junto a los ediles de Urbanismo, Patrimonio y Cultura, Francisco Chica, África Colomo y José Manuel Higueras, respectivamente, se ha reunido con los representantes del Colegio de Arquitectos (Pedro Cámara), Aparejadores (José Miguel de la Torre) y la Federación de Constructores (Francisco Chamorro) para que aporten sus propuestas.

El objetivo es que el plan recoja nuevas realidades y dé respuesta a nuevas necesidades del centro histórico siempre, como ha recordado Millán, conciliando la importancia del entorno pero sin encorsetar la rehabilitación del mismo y su puesta en valor, sobre todos para fijar población a esta zona dando oportunidades a la inversión pública y privada y a la creación de nuevos espacios para la gente.

En este sentido, el edil de Urbanismo, Francisco Chica, ha manifestado que con la anulación del nuevo PGOU y la vuelta al de 1996 no era obligatoria la revisión del PEPRI. Sin embargo, el Consistorio sostiene que se han operado tantos cambios en el urbanismo en general y en la protección del entorno y su conciliación con la vida de quienes residen en esta zona que se hace necesario acometer un diagnóstico con las aportaciones de distintos colectivos para revisar el plan. “Tiene que ser un documento que proteja y que al mismo tiempo no sea un lastre”, deja claro.

En este sentido pone como ejemplo la importancia de atender a modificaciones en las líneas de edificación manteniendo cierta ordenación. “Por ejemplo, pueden plantearse viviendas unifamiliares con espacio de estacionamiento compartido que puedan ser catalogadas como plurifamiliares, o buscar modificaciones en el uso de solares que antes albergaban viviendas para que pueda ser estudiado su cambio y utilizados como plazas o zonas verdes”. También señala que hay que regular cuestiones como la conciliación entre las exigencias estéticas que requiere el entorno con la implantación de sistemas de mejora energética como paneles solares en las viviendas, o la propia adecuación de la contaminación visual y la regulación de vallas y otros elementos de mobiliario urbano. “Incluso la tipología de usos de las plantas bajas o simplemente que podamos regular mejor qué edificios merecen ser protegidos de alguna forma, que es algo que el actual PEPRI no contempla”, destaca el concejal.