Sobre la actualización del Reglamento del Servicio de Prevención y Extinción de Incendios de Jaén el Ayuntamiento quiere puntualizar lo siguiente:
– El nuevo reglamento permite la actualización de una norma de más de 20 años de antigüedad, obsoleta y ni siquiera adaptada a la normativa estatal y europea, de mayor rango.

– El actual viene a corregir un reglamento absolutamente rígido que limitaba de forma casi ilegal la capacidad de autoorganización de las administraciones públicas, principio consagrado en el ordenamiento jurídico.

– El nuevo texto se ha trasladado a los representantes sindicales en varias reuniones periódicas antes de su aprobación, sometiéndose incluso a un periodo de alegaciones en las que solo participó un sindicato y sin que el resto se pronunciase.

– El nuevo documento no es un texto que restringe sino que flexibiliza las posibilidades de organización del servicio para evitar una posible prevaricación, el quebranto de las arcas municipales y garantizar la eficiencia en la prestación.

– Cuando el actual equipo de Gobierno tomó posesión encontró el siguiente panorama en el funcionamiento del servicio de acuerdo con este reglamento:
• El personal de bomberos realizó en 2019 un total de 28.000 horas extraordinarias convirtiendo en un pago consolidado un concepto que como su propio nombre indica es extraordinario, por lo que NO DEBE ser periódico en su abono.
• Que esta situación derivaba de la rigidez en la organización del servicio que recogía el anterior reglamento, permitiendo solo turnos de 24 horas que impiden organizar el trabajo de otra forma como en cualquier servicio de emergencia, turnos que además no admiten distintas directivas europeas de obligado cumplimiento.
• Al no garantizarse otro sistema de turnos se generaban situaciones absolutamente anómalas como el elevado volumen de horas extraordinarias. Estas suponían que el Ayuntamiento abonase sin capacidad ni margen de maniobra 1,3 millones de euros de todos los jiennenses al año solo por este concepto y que acumule casi 250 demandas judiciales de 2017 a 2019, lo que demuestra que el sistema de trabajo que regulaba este reglamento NO FUNCIONA. Si tenemos en cuenta el coste por hora extra que está fijado en el Ayuntamiento, un efectivo del cuerpo recibía por un día de guardia al menos cuatro veces más que un médico del sistema público de salud. Sirva como ejemplo que un bombero conductor percibe con este sistema de horas extraordinarias una nómina bruta anual de más de 90.000 euros.
• Que el volumen de bomberos del parque, 75 efectivos, es superior a la ratio por habitante que se marca como recomendable para la capital, según informe de la propia Jefatura, con lo que se garantiza el servicio sin tener que acudir a la prestación de horas extraordinarias.
• Que además, por un acuerdo político, el anterior reglamento no permitía siquiera la posibilidad de acudir a personal funcionario interino en caso de necesidad, una cuestión a todas luces injusta y absolutamente regulada en el resto de la administración, de tal manera que con turnos de 24 horas, las horas extraordinarias eran el único e interesado recurso al que se podía acudir.
– Que la forma de provisión de la Jefatura de Bomberos queda abierta con el nuevo reglamento a las dos modalidades previstas en el ordenamiento jurídico: el concurso O la libre designación, sin excluir ninguna de ellas. No obstante, en TODAS las capitales andaluzas este tipo de puestos está registrado como de LIBRE DESIGNACIÓN.
– Que los responsables de las administraciones han de velar por el cumplimiento de los servicios públicos con criterios de eficiencia. Que eso nunca debe pasar por aceptar bien por acción bien por omisión situaciones que incurren en una clara ilegalidad y una evidente prevaricación y que los sindicatos han de ser corresponsables, del mismo modo que también han de serlo con sus acciones en el momento sanitario en el que nos encontramos.