El delegado territorial de Educación, Deporte, Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación en Jaén, Antonio Sutil, acompañado por la asesora de Programas del Instituto Andaluz de la Mujer, María José de la Torre, ha visitado hoy los CEIP Santo Tomás y Antonio Prieto de la capital, donde ha participado en los actos realizados con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. “Hay que seguir reivindicando, denunciando y luchando contra la violencia de género, especialmente en este contexto de crisis sanitaria, social y económica”, ha declarado Sutil, destacado la importancia del entorno escolar y la educación en valores que se imparte en los colegios para “la erradicación de esta lacra y la concienciación de toda la sociedad”.
El delegado ha remarcado la necesidad de una coordinación efectiva entre todos los ámbitos sociales: “La lucha contra la violencia de género tiene que ser de todos y todas, de las instituciones, consejerías y de cada uno de nosotros”. En este sentido, ha agradecido el “trabajo indispensable” que realizan los docentes y la implementación de planes de Igualdad en los centros educativos que, “poco a poco, van sembrando en los más pequeños una conciencia de justicia social que debemos seguir fomentando desde las diferentes administraciones”:
En concreto, el CEIP Santo Tomás ha puesto en marcha este curso una actividad transversal en la que han participado diferentes especialistas y todo el alumnado del centro. “Hemos creado un hada de la Igualdad que, desde ahora, preside nuestro patio y protege a los niños y niñas para que siempre celebren la diversidad como un un valor enriquecedor”, ha explicado Antonio Tornero, director del colegio. “Además, hemos fabricado brillo de hadas para que todos nuestros pequeños levanten el vuelo y la voz en un grito unánime que revindique los derechos de todos y acabe, de una vez, con las injusticias que sufren muchas niñas en el mundo”, ha añadido.
El centro ha puesto en marcha, por tanto, un proyecto simbólico que hace soñar a los más pequeños con un mundo mágico, pero posible, en el que la igualdad sea, por fin, una realidad: “Vestimos a seres de nuestro mundo imaginario, damos magia, color, luz, brillo y nuestro toque mágico y personal para volar, porque nuestros pequeños deben saber que nunca debemos dejar de volar y soñar”, ha concluido Tornero.
Por su parte, el director del CEIP Antonio Prieto, Manuel Fernando Gutiérrez, ha explicado que su centro organiza, cada año, una exhibición de tai chi en la que participan todos los niños y niñas del colegio: “Este arte milenario representa los beneficios de la reflexión y la meditación. Con su práctica, los pequeños aprenden a controlar sus impulsos, algo fundamental para canalizar las emociones y favorecer, por tanto, la convivencia”. Además, el trabajo en equipo, la coordinación entre todos los niveles educativos y el sentimiento de participación en una actividad colectiva representan, en su conjunto, los valores que se universalizan con la celebración del 25 de noviembre: la concienciación sobre la necesidad de fomentar la paz y la convivencia, como principio general y la lucha el fin del maltrato hacia las mujeres, como objetivo particular.
Trabajar las emociones como vehículo de aprendizaje
El delegado territorial ha indicado que tanto el CEIP Santo Tomás como el Antonio Prieto son, sin duda, “un ejemplo más de la calidad educativa de los colegios de nuestra provincia”. Así, Sutil ha destacado que ambos cuentan con una directiva que, apoyadas por su claustro, ponen en marcha todo tipo de iniciativas para que los niños y niñas sean el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje.
En este sentido, el CEIP Santo Tomás ha formado parte de un proyecto intercentros y a nivel estatal: “El camino de PiEFcitos”, galardonado en la 7° edición de los Premios “Grandes Iniciativas” en la categoría de “Grandes Iniciativas en Valores”.
Entre los proyectos educativos impulsados por la Consejería de Educación y Deporte en los que están inmersos destacan “Aldea” e “Innova”. Dentro del primero, sobresale la creación de un huerto escolar en la que los niños y niñas pueden aprender a valorar la tierra y la importancia de cuidarla y ser constantes para obtener frutos. Por otro lado, el CEIP también está volcado en la transformación digital educativa, trabajando con el alumnado la programación a través de placas micro:bit.
Por último, Sutil ha destacado que el Santo Tomás, a igual que el Antonio Prieto, es un centro preocupado por la estabilidad emocional de su alumnado y, en este sentido, se han llevado a cabo actividades educativas a través de una metodología lúdica, usando el juego y sus intereses particulares como motivación, durante el confinamiento. La finalidad ha sido, según el propio director, la de involucrar a los niños y niñas como protagonistas de su propio aprendizaje y permitirles reinterpretar las experiencias memorables que estamos viviendo mediante la conexión emocional con sus compañeros y profesores.