La última campaña de vigilancia y concienciación sobre el peligro que suponen las distracciones al volante, que la Dirección General de Tráfico ha realizado entre el 14 y el 20 de septiembre, ha terminado con 74 conductores denunciados en la provincia por conducción distraída, la mayoría de ellas por el uso del teléfono móvil.
Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil han controlado más de 12.702 vehículos que circulaban por carreteras convencionales. Las 74 denuncias interpuestas suponen un porcentaje del 0,58 por ciento de los vehículos controlados, según los datos facilitados por la Jefatura Provincial de Tráfico. En la anterior campaña, realizada en septiembre del pasado año, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil controlaron en las carreteras de la provincia 2.497 vehículos y formularon 101 denuncias (el 4,04 por ciento) a conductores por distracción al volante.
La subdelegada del Gobierno de España en Jaén, Catalina Madueño, resalta la “necesidad vital de mantener toda la atención mientras se está al volante”. De hecho, el 46 por ciento de los 13 accidentes mortales de tráfico registrados en la provincia en 2019 fueron por distracciones en la conducción. “Si no ponemos todos los sentidos durante todos los momentos de la conducción, el riesgo de sufrir un accidente se incrementa y se multiplica hasta por cuatro”, ha explicado tras conocer los datos.
La subdelegada ha explicado que, según diversos estudios, «el uso del teléfono móvil durante la conducción aumenta hasta cuatro veces el riesgo de sufrir un accidente». En este sentido, Madueño ha apuntado que, el año pasado, se formularon en las carreteras de la provincia de Jaén 1.111 denuncias por conducir usando un teléfono móvil sin manos libres, “que es el principal motivo de distracción al volante2. Además, “cuando se conduce distraído hay muchas cosas que no se ven. Toda la atención que se preste al móvil, a encenderse un cigarrillo, a cambiar de sintonía en la radio, a programar el navegador en definitiva, a cualquier otra cosa que no sea conducir, se la estamos quitando a la carretera”.
En sus sucesivas campañas, la DGT hace hincapié en el hecho de que la distracción y la velocidad son un binomio que aumenta muy significativamente los niveles de riesgo durante la conducción. De hecho, los accidentes más frecuentes por esta causa son la salida de la vía, el choque con el vehículo precedente y los atropellos. Además, la evidencia indica que el uso del móvil, leer o contestar un mensaje, encender un cigarrillo, ajustar la radio o el reproductor de CD mientras se conduce supone apartar la vista de la carretera durante un tiempo, período en el que el vehículo circula sin control.
La actual normativa considera infracción grave conducir utilizando cascos, auriculares u otros dispositivos que disminuyan la obligatoria atención permanente a la conducción, así como conducir utilizando manualmente dispositivos de telefonía móvil, navegadores o cualquier otro sistema de comunicación. La citada infracción se castiga con una multa de 200 euros.
También la Ley de permiso por puntos establece que “conducir manualmente el teléfono móvil, cascos, auriculares o cualquier otro dispositivo incompatible con la obligación de atención permanente a la conducción, supone la pérdida de tres puntos”. En los diez primeros años de implantación del permiso por puntos, el diez por ciento de las sanciones impuestas lo fue por utilizar el móvil u otros dispositivos de sonido durante la conducción.