El parlamentario Felipe López denunció hoy que el deterioro de Salud Responde obedece a una estrategia general de la Junta de Andalucía que busca “hacer negocio con el sistema sanitario público”. “Médicos desesperados, enfermeros desesperados, trabajadores de Salud Responde desesperados y ciudadanos desesperados, porque tenemos un Gobierno andaluz que no cree en la sanidad pública”, advirtió.
López hizo estas declaraciones tras una reunión mantenida hoy por el Grupo Parlamentario Socialista con los representantes de los trabajadores de Salud Responde. “Es verdad que no hay soluciones milagrosas en una situación tan dramática como ésta, pero lo que no se puede hacer es que, en vez de realizar aportaciones para mantener la calidad del servicio, se deterioren y mermen los recursos con el fin de deteriorar el servicio público sanitario, invitando a la gente a que se vaya al sector privado”, argumentó.
En este sentido, López apuntó que cuando los usuarios “pierden la confianza” en Salud Responde, acaban acudiendo a las 8 de la mañana a la puerta del centro de salud, donde también acaban “desesperados”. “Y al final acaban pensando que la solución es buscarse una póliza de seguros privada, que es lo que a la postre quiere la derecha: hacer del sistema sanitario público una oportunidad de negocio, incluso en una situación tan dramática como la que estamos viviendo en estos momentos”, resumió.
De esta manera explicó la caída de valoración que ha sufrido la calidad del servicio en Salud Responde, que ha pasado “del sobresaliente al muy deficiente” según la propia valoración de la ciudadanía. “Esto quiere decir que la Junta no está a la altura de las circunstancias”, señaló López, quien preguntó a los responsables del Gobierno andaluz “a qué están dedicando los fondos extraordinarios que vienen del Gobierno de España”.
“Tienen que explicar a qué están dedicando ese dinero, pero también el dinero que viene en sus propios Presupuestos para la sanidad y también qué recursos extraordinarios está la Junta dispuesta a aportar. Con medios, con recursos extraordinarios y con buena voluntad se puede reforzar la atención primaria, que es fundamental, y mantener la calidad en el servicio de Salud Responde”, sentenció.
Por su parte, la delegada de CSIF en Salud Responde, Eva María Aguayo, explicó que desde que comenzó la pandemia “se ha ido mermando el servicio y perdiendo calidad”, de modo que un servicio que “siempre ha tenido una valoración de 9,4, ahora tiene una valoración de 1,7” por parte de la ciudadanía. Señaló que un usuario que les llama para cualquier gestión “tiene que pasar por unas colas de espera increíbles, de hasta 20 minutos”, y que cuando entra, “se le deriva a otra cola de llamadas y acaba finalmente derivada a una máquina”.
“Nos han mermado la calidad y el trato con el ciudadano. No lo vamos a aguantar. Llevamos 17 años dando un servicio de calidad, un servicio que nació en Jaén y que sigue en Jaén. Y ahora nos están quitando todo eso. Nos están obligando a convertir a los ciudadanos en números y nosotros queremos volver a ayudar a los ciudadanos”, argumentó.
Aguayo avanzó que el próximo jueves hay una movilización frente a la Delegación de Salud y pidió el apoyo de toda la ciudadanía, porque no es un problema que afecte específicamente a este servicio, sino que sus consecuencias negativas son para toda la sociedad. “Queremos que este servicio sea lo que siempre ha sido: un referente para todos los andaluces”, apostilló.