La subdelegada del Gobierno en Jaén, Catalina Madueño, ha mantenido esta mañana una reunión de trabajo con el director del Centro Penitenciario de Jaén, Juan Mesa, para repasar la labor realizada durante los últimos meses y analizar las líneas estratégicas de acción con vistas al futuro más próximo. “Está siendo un periodo especialmente complicado para toda la sociedad como consecuencia de la pandemia, pero a esa dificultad hay que añadir la dureza que ya supone la privación de libertad”, ha explicado la subdelegada. En este sentido, Madueño ha destacado el buen funcionamiento del protocolo de prevención del Covid19 en el interior de la prisión, donde se han ido estableciendo medidas de control para evitar contagios de la enfermedad. “Me consta que se están aplicando estas normas, lo que ha permitido detectar cualquier incidencia para poder actuar en consecuencia”, ha asegurado la subdelegada.

A principios de este mes, el Centro Penitenciario de Jaén aplicó el protocolo tras detectarse a través de un test un supuesto caso positivo en un interno, tras la realización de un vis a vis. “Rápidamente, se confinó todo el módulo, se aisló a esa persona en concreto y a los compañeros más cercanos y se realizaron las pruebas PCR pertinentes. Todas fueron negativas, por lo que este caso resultó una falsa alarma. Sin embargo, lo que pone de manifiesto es que es protocolo funciona, ya que se detectó lo que resultó ser un falso positivo incluso sin haber síntomas”, ha aclarado Catalina Madueño.

La subdelegada ha especificado que, a raíz de la declaración del estado de alarma, Instituciones Penitenciarias suspendió los permisos, las visitas y las salidas, con el objetivo de evitar la propagación del virus entre los internos. Con la llegada de la desescalada, la población reclusa fue recuperando progresivamente estas actividades, “un proceso que entró en vigor el pasado 14 de mayo y que se realizó de forma gradual, porque se hacía necesario acomodar el ámbito penitenciario a la nueva situación actual”. La nueva normativa incluye cuarentenas específicas, la realización de test rápido y el uso obligatorio de mascarillas.

La subdelegada ha subrayado que el plan para la desescalada permitido que unos 500 internos del Centro Penitenciario de Jaén volvieran a disfrutar de las comunicaciones ordinarias, por locutorio, y la reanudación de los permisos de salida. Catalina Madueño ha destacado “el esfuerzo y la gran labor” de los trabajadores de Instituciones Penitenciarias durante esta nueva etapa, ya que han conseguido mantener unos “buenos niveles de convivencia y baja conflictividad”. Al hilo, ha afirmado que las comunicaciones se están realizando con todas las garantías sanitarias. Es obligatorio el uso de guantes y mascarillas por parte de familiares e internos, la desinfección de los locutorios cada vez que se usan y una limpieza general semanal.

Durante la crisis sanitaria, con el objetivo de paliar el cierre de los establecimientos al exterior y la consiguiente ausencia de comunicaciones, han tenido lugar en torno a 1.417 videollamadas en los centros penitenciarios de la provincia de Jaén. Dado el buen funcionamiento de esta medida, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha comunicado su intención de regular el uso de las videollamadas para que permanezcan como fórmula para las comunicaciones de las personas privadas de libertad. De hecho, en el Centro Penitenciario de Jaén se está facilitando esta iniciativa los internos a los que hubo que suspender el régimen de visitas vis a vis de forma provisional.

Durante la reunión, Catalina Madueño y Juan Mesa han abordado otros proyectos, como la realización de obras de mejora en el Centro Penitenciario de Jaén, los procesos de reinserción a través de la Unidad Terapéutica Educativa y de los Módulos de Respeto, las iniciativas de formación y los 17 talleres del área productiva.