El Consejo de Gobierno de la Universidad de Jaén aprobó en su última reunión celebrada este jueves los criterios académicos para la adaptación de la docencia durante el próximo curso académico 2020-21 en relación con la pandemia provocada por la COVID-19.

El Rector de la Universidad de Jaén, Juan Gómez Ortega, ha explicado que, debido a la evolución de la pandemia, “resulta imprescindible que la UJA desarrolle un plan de adaptación del próximo curso académico”. Dicho plan se plasma en el documento aprobado por el Consejo de Gobierno de la UJA y está basado en el acuerdo firmado por los Rectores y Rectoras de las Universidades públicas andaluzas, el consejero de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad de la Junta de Andalucía y el director de la DEVA el pasado 16 de junio, y también sigue las recomendaciones del Ministerio de Universidades a la comunidad universitaria relativas a la adaptación del curso universitario 2020-21 a una presencialidad adaptada (10 junio).

En este plan de adaptación, la Universidad de Jaén define los dos escenarios posibles que pueden darse en el curso académico 2020-21, además del escenario presencial, que sería el escenario adoptado en condiciones de normalidad por la UJA. Así, por un lado se contempla un escenario multimodal (mixto o híbrido), que combina docencia presencial y docencia no presencial (síncrona y asíncrona), con limitación de aforo en las aulas y laboratorios debido a las exigencias sanitarias que en la actualidad está determinada por la distancia de 1,5 m. “Este será el escenario de comienzo del curso de 2020-21, si las circunstancias sanitarias no cambian de forma significativa”, ha indicado el Rector de la Universidad de Jaén. El otro escenario estaría basado en la no presencialidad y contempla la docencia en formato online debido a la posibilidad de que se produzca algún rebrote que lleve de nuevo a un estado de confinamiento, como se produjo en el segundo cuatrimestre de este curso.

“En esta guía nos hemos referido solo a los dos escenarios que surgen como adaptación del escenario presencial a la evolución de la pandemia provocada por la COVID-19, teniendo en cuenta que el paso de un escenario a otro es posible en cualquier momento”, ha explicado Juan Gómez, que además ha incidido en que “en ambos escenarios, la adaptación no afectará a los cronogramas ni los horarios de impartición de las asignaturas, salvo casos concretos y tendrá en cuenta al estudiantado internacional y al estudiantado con necesidades educativas especiales”.

En cuanto a la adaptación a estos dos escenarios, este plan establece el marco académico y los criterios generales para la organización de la docencia para el próximo curso, así como la adaptación de las prácticas y la adaptación de la evaluación. Otros aspectos recogidos en este plan son los relativos a la planificación de los TFG y TFM, las guías docentes, la tramitación y defensa de las tesis doctorales, y el mantenimiento de los sistemas de garantía de la calidad.