Hoy se ha celebrado el primero de los encuentros que desde IFEJA, se han organizado dentro del calendario de acciones previas a la celebración de Expoliva, XX Feria Internacional de Aceite de Oliva e Industrias Afines, cuya celebración está prevista para el mes de mayo de 2001.

Así, este primer encuentro se ha centrado en “La olivicultura internacional. Antecedentes, implicaciones, retos y estrategias para el actual punto de inflexión”. Este acto ha sido inaugurado por la presidenta del Consejo de Administración de Ferias Jaén, África Colomo. Durante su intervención ha comentado el objetivo de este programa de eventos. Así, “con estos foros de debate y análisis fundamentales para el sector oleícola, pretendemos que se conviertan en referente internacional y en los que vamos a contar con profesionales de prestigio del sector en el ámbito nacional e internacional”, indicaba Colomo.

“Este nuevo formato online ha permitido que contemos con más de 450 inscripciones de 13 países distintos. Así, han participado profesionales procedentes de España, Argelia, Argentina, Brasil, Estados Unidos, Francia, Grecia, Italia, Jordania, Perú, Portugal, Túnez y Uruguay. De esta forma, hemos podido constatar que la crisis sanitaria del COVID-19, lejos de ser una limitación, ha propiciado una nueva forma de trabajar, que nos está permitiendo llegar a un número ilimitado de profesionales interesados en todo el planeta”, finaliza Colomo.

Por su parte, Juan Vilar, moderador del Diálogo, ha realizado un diagnóstico sobre la olivicultura en la actualidad. Así, ha indicado que “se encuentra en plena expansión, ya que son 11,5 millones de hectáreas del planeta, un volumen de negocio anual que oscilaría entre los 9.500 y 13.500 millones de euros, y que genera un empleo por encima de 35 millones de personas, un 1,2% de la población activa mundial. Ya producen 64 países en el mundo de aceite de oliva y aceituna de mesa, mientras que se consumen en 180.

“La expansión, alentada por la rentabilidad de las nuevas explotaciones, así como por la valoración positiva del consumidor respecto al aceite de oliva virgen, ha promovido que, durante los últimos 15 años, dónde se ha pasado de 46 a 64 países productores, se hayan plantado en el planeta 1,65 millones de hectáreas de olivar”, comentaba Vilar.

Este primer Diálogo Online, ha contado con la participación de Juan Luis Ávila, secretario provincial de COAG Jaén, que ha manifestado que “en las últimas dos campañas, hemos aumentado en 10.000 toneladas anuales el consumo de aceite al año”. Por otro lado incidió en que “en que deberíamos estar en torno a 2,30 a 2,40 euros por litro del aceite, según la serie histórica y es indudable que España condiciona el precio a nivel mundial”.

Cristóbal Cano, secretario general de UPA-Jaén ha puesto el acento en que “la ley de oferta y demanda no funciona en nuestro sector y es que quién compra el aceite se aprovecha de su situación de poder en el mercado. Cada año –añade-, somos capaces de comercializar algo más de lo que producimos. Un país que este año va a comercializar en torno a 1.500.000 toneladas, no creo que se corresponda con los precios en origen que están teniendo nuestros agricultores”. Finalizaba indicando que “ser más fuertes en los mercados, puede ser nuestra tabla de salvación”.

Cristóbal Gallego, vicepresidente de Cooperativas Agro-Alimentarias de Andalucía, ha afirmado que “la renta que reciben los agricultores debe permitirles vivir dignamente”. En otro orden, añadió que “existen sectores regulados, y desde Cooperativas entendemos que debe tener su regulación ya que es esencial aumentar el consumo para el equilibrio en los precios”.

“Además –afirmó-, si ago nos ha enseñado esta pandemia es lo fundamental que es el consumo de alimentos saludables y sus beneficios. Y tenemos que poner de relieve todo lo bueno que aporta el aceite de oliva en nuestra dieta y promocionarlo”.

Por su parte, Manuel Alfonso Torres, presidente de Infaoliva, comentó en su intervención que “el exceso de regulación está perjudicando al sector privado de elaboración de aceite de oliva con respecto al sector público cooperativista”. También incidió por un lado; en la promoción como activo fundamental; y por otro lado, en el benéfico medioambiental del olivar tradicional. “La vía medioambiental puede ser un complemento fundamental a los propietarios del olivar tradicional por su contribución a la lucha contra los gases de efecto invernadero, su lucha contra el cambio climático y su aportación de CO2 a la atmósfera”.

Luis Carlos Valero, gerente de ASAJA-Jaén incidió en la problemática de la competitividad del sector tradicional con respecto a las nuevas plantaciones. “Hemos aumentado el consumo, no con el nivel que hubiese sido deseable y el olivar tradicional tendrá que realizar inversiones, poco a poco para poder competir con el olivar mecanizado”, comenta Valero.

El entorno en el cual se desempeña la olivicultura internacional es un contexto cambiante, cuya complejidad es cada vez mayor, diversos modos de cultivo en distintas latitudes y con diferentes rangos de competitividad, y mercados con distintos modos de limitaciones arancelarias, todo ello, ha generado un ecosistema cambiante, agresivo y en constante cambio.