El Colegio de Farmacéuticos de Jaén ha elaborado una serie de consejos para ayudar a las personas con algún tipo de alergia primaveral a sobrellevar mejor los síntomas y a distinguirlos del coronavirus. El presidente de la institución colegial, Juan Pedro Rísquez Madridejos, informa de que los síntomas se incrementarán en las próximas semanas y según los datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), en torno al 20% de la población padece alergia al polen. “En nuestra provincia, el porcentaje de personas afectadas puede ser superior, especialmente en esta época del año debido a la gran cantidad de olivos”, manifiesta Rísquez. El presidente añade que la alergia no tiene cura y que supone una reacción desmesurada del organismo frente a sustancias que en la mayoría de las personas resultan inofensivas. “Los síntomas son de sobra conocidos: picor e irritación en los ojos y la garganta, estornudos, nariz que gotea e incluso tos y dificultad para respirar”, añade.

En el actual contexto de crisis sanitaria ocasionada por la Covid19, se ha elaborado una guía para que la población sepa distinguir los síntomas de la alergia primaveral. En la alergia por pólenes los síntomas habituales son prurito ocular, nasal, estornudos en salvas y enrojecimiento de ojos y lagrimeo continuado. Mientras que en la infección por coronavirus entre otros síntomas se han descrito: Anosmia (pérdida de olfato); disgeusia (alteración del sabor) que son raros en los problemas alérgicos; los síntomas producidos por la infección por coronavirus se caracterizan por fiebre, dolor de cabeza, malestar general, diarrea, tos y disnea (ahogo), que pueden aparecer en pacientes con asma por alergia a pólenes, pero no en el resto.

Algunos síntomas iguales en ambos casos son el taponamiento y mucosidad nasal transparente típica de los alérgicos, en alguna ocasión puede aparecer en la infección por coronavirus, pero en el caso del coronavirus se trasforma en rinorrea mucosa; ahogo esporádico y normalmente por la noche es constante en los pacientes con coronavirus.

Ser asmático hace que las vías respiratorias sean más susceptibles a las infecciones respiratorias, especialmente las víricas, pudiendo generar mayor inflamación bronquial en la persona asmática que en la no asmática, induciendo hiperreactividad bronquial y mayor riesgo de crisis de asma. El coronavirus tiene una especial predilección por los pulmones y se podría inducir una inflamación severa en las vías respiratorias y mayor gravedad de la infección por la Covid19. Para diferenciarlo, una alergia no cursa con fiebre, ni malestar general. Además de la presencia de molestias oculares con rinorrea acuosa y prurito ocular y nasal. Mientras que un paciente con posible infección por coronavirus no tendrá molestias oculares con rinorrea acuosa y prurito ocular y nasal y sí tendrá la asociación a fiebre, mialgias y malestar general.

Recomendaciones sobre alergias:
1) Durante los días de máxima concentración de polen, intentar permanecer en casa.
2) No abrir ventanas entre el amanecer y el atardecer, horas de máxima exposición y mantener las ventanillas cerradas, durante los desplazamientos en coche.
3) Colocar filtros antipolen en los aparatos de aire acondicionado.
4) Al salir a la calle, procurar el uso de gafas de sol y en días de viento, utiliza gafas de sol al salir a la calle.
5) Al llegar a casa: cambiarse de ropa y ducharse.
6) Evita las actividades al aire libre durante los días secos y calurosos (hay mayor concentración de pólenes en el aire), así como antes y después de la lluvia (por ej. en tormentas primaverales).
7) Evita la actividad física en el exterior (parques, zonas ajardinadas, etc…) cuando el recuento del polen es elevado y sobre todo en los días de viento.
8) Evitar tener plantas que polinizen por vía aérea.
9) No dormir cerca de fuentes de polen.
10) Tomar la medicación recetada por el médico: con su dosificación correcta, de forma regular y no mezclarla con alcohol.