El servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario de Jaén ante la pandemia global por COVID-19 ha reorganizado su servicio con el objetivo de garantizar la máxima protección y seguridad profesionales y usuarios.

Así, mantiene la actividad asistencial a pleno rendimiento, garantizando la calidad y seguridad para aquellos pacientes que deben recibir su tratamiento con radioterapia. Para ello, se han puesto en marcha una serie de iniciativas basadas en las recomendaciones establecidas por parte de las sociedades científicas oficiales.

Las revisiones periódicas se han adaptado, con la idea de mantener el confinamiento, tan necesario para frenar esta pandemia, y evitar la exposición de los pacientes a un ámbito hospitalario. Para ello, se realizan revisiones telemáticas y telefónicas, en las que los médicos de referencia hacen una entrevista y valoran las pruebas realizadas. Posteriormente, se les envía un informe con los resultados y la cita para la próxima visita.

Por otra parte, en los pacientes que acuden por primera vez a este servicio para valorar la necesidad de tratamiento radioterápico y la realización del mismo, también se han establecido una serie de novedades. Valorado previamente cada caso por un Oncólogo Radioterápico, teniendo en cuenta la patología que presente, y siempre que proceda realizar dicho tratamiento, se hará la primera visita presencial. Para ello se potencia la prestación por acto único, ya que en dicha visita se realiza el TAC de simulación y la valoración por Enfermería. Los tratamientos están basados en la evidencia científica y en la alta capacidad tecnológica de la que dispone el Hospital, priorizando el Hipofraccionamiento (más dosis en menos sesiones de tratamiento), siempre que sea posible. Para ello, los facultativos han actualizado los protocolos de tratamiento. Ello permite que el número de veces que el paciente tiene que desplazarse al hospital sea el mínimo posible.

De igual manera, por vía telemática se ha establecido un sistema de comunicación con los servicios que pueden apoyar el tratamiento, como los profesionales de Oncología Médica o diferentes áreas quirúrgicas, para que se realice la primera visita el mismo día y coordinar el tratamiento quimioterápico y radioterápico, lo que supondrá la mínima molestia y desplazamientos para el paciente.

Sistema de triaje
Al llegar a nuestro servicio se realiza un triaje previo, así todos los pacientes son testados por su médico de referencia y nuestro servicio de enfermería en cuanto a síntomas o signos de IRA (insuficiencia respiratoria aguda), fiebre, etc., para detectar precozmente aquellos pacientes que pudieran ser sospechosos de infección COVID-19 y realizar las pruebas diagnósticas necesarias y poner en marcha las medidas de seguridad pertinentes.

En caso de que algún paciente oncológico sea diagnosticado de COVID-19 y requiera de manera no demorable iniciar o proseguir con el tratamiento radioterápico, se ha establecido un circuito diferenciado, habilitando una sala de espera propia, completamente separada de las salas de espera del resto de pacientes. Disponen de baños propios y se les realizará tratamiento con las medidas de seguridad establecidas por nuestro Hospital, de manera que no suponga para ellos detrimento alguno en la asistencia y no haya riesgo para el resto de pacientes. Durante el tratamiento, en la sala de espera existen carteles informativos sobre la necesidad de distanciamiento de al menos metro y medio y acerca de las medidas higiénicas que se debe mantener. Igualmente, dispondrán antes de entrar al área de tratamiento, de sistemas de desinfección de calzado y de gel hidroalcohólico con el que realizar higiene de manos. Todos deben llevar mascarilla quirúrgica en sala de espera. En caso de no disponer de propias, se les proporciona en el servicio.

A diario se realiza una entrevista dirigida en pacientes a priori asintomáticos para COVID-19, para detectar precozmente síntomas o signos compatibles con dicha infección. En los pacientes más sensibles, como los que presentan tumores localmente avanzados que tienen esquemas de tratamiento severos combinados con quimioterapia, el cribaje se realiza con enfermería y con su médico de referencia, para disminuir la incidencia de efectos secundarios que puedan llevarlos a una situación de mayor vulnerabilidad.

Todo el personal sanitario que esté en contacto con los usuarios mantiene las medidas de seguridad establecidas por el servicio de Medicina Preventiva de nuestro Hospital: guantes, mascarilla, uniforme correspondiente y, en caso de ser necesario, EPI.