El PSOE de Jaén lamenta que mañana se reanude lo que considera  “la infamia” del cierre de comedores escolares en 37 colegios de la provincia y considera que la Junta  “sigue demostrando su negligencia y su incompetencia”. 

La coordinadora del Grupo Parlamentario Socialista, Ángeles Férriz, entiende que la Consejería de Educación “fue incapaz de anticiparse y prevenir el problema, después declaró una emergencia que no sirvió para nada y hoy, 3 meses después, todavía no se sabe cuándo se va a restablecer el servicio”.

Férriz señala que “desgraciadamente se están cumpliendo los peores augurios” y mañana se iniciará el segundo trimestre en los colegios “sin que la Junta haya reactivado el comedor escolar”, por lo que 2.000 niños y niñas y 1.500 familias de la provincia “continuarán mañana abandonadas por la Junta, buscándose la vida y haciendo malabares para poder conciliar”.
La responsable socialista cuestiona “para qué sirve un presidente de la Junta o un consejero de Educación si desde el 9 de octubre de 2019 se han visto desbordados por la situación y totalmente incapaces de poner soluciones reales y efectivas encima de la mesa”.

“Moreno Bonilla e Imbroda han dejado a 1.500 familias sin comedor escolar durante casi un trimestre y ahora el contador empieza a funcionar para el segundo trimestre. Es una vergüenza histórica por la que nadie ha asumido ninguna responsabilidad política”, sentencia.

Férriz afirma que “nadie sabe a lo que se dedican en la Consejería de Educación desde octubre del año pasado, mientras tienen entre sus manos uno de los peores problemas que se recuerdan en la historia de la educación pública andaluza”.

En este sentido, reprocha que la única aportación que han hecho haya sido la de, dicen, “respetar la propuesta-chantaje de la empresa de que las trabajadoras renuncien al dinero que se les debe a cambio de mantener el empleo y reanudar el servicio”. “Una administración debe defender a las trabajadoras y proteger sus derechos, no amparar propuestas que atacan directamente al eslabón más débil de la cadena y que buscan hacer pagar el pato a las trabajadoras”, considera.

La parlamentaria socialista considera que la crisis de los comedores escolares “es la crónica de un desastre premeditado por la inacción de la Junta”, que “no supo, no quiso o no pudo frenar el problema en septiembre” y que después en octubre “procedió a un lamentable ejercicio de oscurantismo”. “Educación sabía que la empresa iba a dejar de prestar el servicio con 5 días de antelación. Sin embargo, sólo avisó a los padres 24 horas antes, sin tener ninguna alternativa encima de la mesa y dejándolos desamparados”, añade.

A partir de ahí, considera que “todo ha sido un despropósito”, con unas aulas de espera que fueron “un fracaso” y “una ausencia de trabajo y efectividad por parte de la Junta que hoy las familias todavía están pagando”. “Ha pasado el tiempo, hemos cambiado de año, se inicia el nuevo trimestre y la Junta sigue manteniendo los comedores cerrados”, resume.