El Hospital Universitario de Jaén ha organizado unas jornadas especializadas sobre el proceso de atención al Ictus, al que han asistido profesionales que desarrollan su atención vinculada a la asistencia sanitaria de esta patología, con el objetivo de actualizar conocimientos en el proceso de asistencia a pacientes que sufren este tipo de dolencia.

En este encuentro se ha trabajado en colaboración con el proyecto ANGELS, cuyo objetivo principal es reducir el tiempo de asistencia en los pacientes que sufren un ictus, teniendo en cuenta que una rápida atención aumenta las probabilidades de sobrevivir a la enfermedad y disminuye sus secuelas, en colaboración con la Sociedad Española de Enfermería Neurológica SEDENE.

Así se han abordado aspectos como el proyecto ANGELS, además de otras materias como las cuatro fases del Código Ictus, la fase aguda, el manejo de la disfagia, monitorización y manejo del paciente en la Unidad de Ictus y evaluación neurológica y escalas.

La Unidad de Atención al Ictus del Hospital Universitario de Jaén comenzó a funcionar el pasado mes de enero. Se trata de un nuevo dispositivo asistencial para toda la provincia, que permite dar el máximo nivel de respuesta las 24 horas, los 365 días del
año, a las personas que sufran un ictus. Además, se aborda el proceso de alta del paciente y su seguimiento tras la vuelta a casa, a través de la atención la programación de talleres para pacientes, familiares y cuidadores.

La nueva Unidad de Atención al Ictus se ubica en la sexta planta del hospital Neurotraumatológico, donde se atenderá a más de 1.500 pacientes al año, y ha supuesto una inversión de un millón de euros en obras y equipamiento.

El equipo de profesionales que atiende a estos pacientes está formado por un equipo de las áreas de Neurología, Neurocirugía y Diagnóstico por Imagen. La existencia de estas unidades de ictus ha demostrado que se reduce de forma considerable la morbimortalidad asociada al ictus y mejora de forma significativa el pronóstico funcional a los tres meses de haberlo sufrido.

Con la reforma de la unidad de hospitalización ha cambiado el modelo de atención. En esta unidad hay una hospitalización convencional, un área de aislamiento, la unidad de atención al ictus y un hospital de día que evita el ingreso de muchos pacientes y permitirá la realización de las pruebas complementarias sin realizar desplazamientos. Fomenta, además, que la persona afectada pase a ser un paciente crónico tras superar su fase de enfermedad ayuda y pueda mantener su autonomía de vida en las condiciones más adecuadas.

En Andalucía la atención al ictus está estructurada en red y organizada en tres niveles de respuesta, según la complejidad que presente el paciente. En el primero están los equipos de ictus, existentes en todos os hospitales que atienden pacientes con ictus.

En el segundo nivel, se encuentran las unidades de ictus para la hospitalización y monitorización continuada, contemplándose una en cada provincia; y en el tercero están las unidades de ictus de referencia que prestan una atención integral y multidisciplinar a pacientes que requieren atención altamente especializada.