Un total de 60 menores de la ciudad de Jaén participan en la Escuela de Verano “Majarele 2018”, que organiza la asociación de mujeres gitanas “Sinando Kalí” y financia la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales. “Se trata de una iniciativa que viene a dar continuidad al programa de Refuerzo de la Alimentación Infantil en los Centros Docentes públicos de Andalucía que se desarrolla durante el periodo lectivo y que este verano cuenta con un presupuesto de 150.000 euros para las siete escuelas de verano que se desarrollan en la provincia de Jaén”, ha destacado la delegada territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, Teresa Vega.

En este sentido, la responsable provincial de Igualdad y Políticas Sociales ha indicado que la puesta en marcha de las escuelas de verano en zonas con necesidades de transformación social persigue un triple objetivo social, educativo y de salud. “Por un lado, garantizamos las necesidades alimentarias básicas de los menores, apoyamos los contenidos curriculares y ofertamos un espacio donde realizar un mejor desarrollo del ocio y el tiempo libre durante la época estival”, ha subrayado.

Asimismo, Teresa Vega ha apuntado durante su visita a la escuela de verano “Majarele 2018” en la que ha estado acompañada por la presidenta de la asociación de mujeres gitanas “Sinando Kalí”, María del Carmen Carrillo, que estos recursos se desarrollan fuera del calendario escolar y se organizan, por lo general, en las zonas desfavorecidas que han sido identificadas en el contexto de la Estrategia Regional Andaluza para la Cohesión e Inclusión Social.

En concreto, en la ciudad de Jaén, son tres las escuelas de verano en las que participan un total de 160 menores. Por su parte, 120 menores acuden a las dos escuelas de verano que se desarrollan en Linares, en Andújar se desarrolla una escuela de verano a la que acuden 50 niños y niñas, y un total de 50 niños y niñas participan en la escuela de verano de Úbeda. “Tenemos que destacar que esta iniciativa está gestionada por tres entidades sociales que tienen una amplia experiencia en el desarrollo de proyectos sociales dirigidos a la infancia y a los jóvenes como son Fundación Proyecto Don Bosco, la Asociación de Mujeres Gitanas ‘Sinando Kalí’ y Cáritas Diocesana de Jaén”, ha apuntado.

Junto a las Escuelas de Verano, la delegada de Políticas Sociales ha señalado que la Junta de Andalucía realiza un gran esfuerzo, que continúa en verano, para la lucha contra la pobreza infantil con programas como el de Garantía Alimentaria, con comedores sociales, o las Ayudas Económicas Familiares, que en 2017 cuentan con casi más de 13,3 millones de euros y del que se podrán beneficiar a 22.600 familias y 38.600 menores en Andalucía.

El quinto verano en la escuela

Las Escuelas de Verano se pusieron en marcha en 2013 en desarrollo del Decreto-ley 7/2013, de 30 de abril, de medidas extraordinarias y urgentes para la lucha contra la exclusión social en Andalucía, dentro del Plan Extraordinario de Solidaridad y Garantía Alimentaria, cuyo objetivo es garantizar las necesidades alimentarias básicas de personas y familias en situación de exclusión social o en riesgo de estarlo.

Se desarrollan a través de entidades privadas sin ánimo de lucro que se encargan de la preparación y reparto de alimentos a menores de edad, preferentemente en Zonas Desfavorecidas en los meses de julio y agosto, durante el período de vacaciones de verano.

Además de las comidas, en las Escuelas de Verano se llevan a cabo acciones complementarias de carácter socioeducativo relacionadas con el apoyo de los contenidos curriculares, de ocio y tiempo libre y de educación en valores, entre otras.