Agentes de la Policía Nacional adscritos a la UDEVPATRIMONIO detuvieron en Jaén a una mujer de 51 años y su hijo de 27 como presuntos autores de varios hurtos y robo con violencia a un hombre
con el que llegaron a convivir y cuidar. La arrestada se había ganado la confianza de la víctima llegando a saber las claves y el pin de la tarjeta bancaria. El detenido sabía el día de cobro de la pensión de la víctima,
llegando, supuestamente, a asaltarle sustrayendo el bolso donde llevaba 2.600 euros. La suma total de lo sustraído asciende a 5.787 euros.

Las investigaciones se iniciaron ante la denuncia interpuesta, por parte de la víctima, en la que relataba que se encontraba junto a su cuidadora en la vía pública después de haber extraído de su cuenta bancaria 2.600 euros. Ambos se encontraban conversando cuando un joven se acercó por la espalda de la cuidadora tirando fuertemente del bolso que ésta portaba para, a continuación, darse a la fuga.

Los investigadores supieron que la víctima, a primeros de año, había alquilado una habitación de su vivienda a una mujer que conocía desde hacía años y que residía en la localidad de Torredonjimeno. Ésta le había
manifestado que había encontrado trabajo en una institución oficial de la capital teniendo que desplazarse desde su localidad de residencia hasta Jaén todos los días, y que por tal motivo tenía la necesidad, por problemas económicos, de alquilar una habitación de lunes a viernes, así podría pernoctar esos días y se haría cargo de sus cuidados y tareas cotidianas de la vivienda. El hombre accedió a su petición al conocerla desde hacía muchos años y por tanto confiaba en ella. Desde ese día los arrestados convivían con su víctima llegando a ganarse su plena confianza, de tal modo que hasta el hijo de la mujer sabía el pin de la tarjeta bancaria, ya que la víctima no sabía operar en el cajero.

Meses más tarde, tal y como era habitual y mensual, el día 25 la víctima retiró de su cuenta 1.250 euros para hacer frente a sus diferentes pagos guardó en su cartera 900 euros y el resto lo dejó en el bolsillo de su chaqueta. Tan solo habían trascurrido unas horas cuando al ir a pagar el alquiler de su piso, se percató de que no había nada ni en su cartera ni en su chaqueta, sospechando directamente de la mujer y recriminándola el hecho. Ésta lo negó todo y se fue de la vivienda junto a su hijo.

Posteriormente, la víctima llamó a su actual asistenta para comentarle que no encontraba su tarjeta bancaria y que había detectado cargos y extracciones por 1.837 euros dejando un saldo en su cuenta de 40 euros, sospechando directamente del hijo de la arrestada ya que le había facilitado el pin de la tarjeta porque no sabía operar con la misma en el cajero y necesitaba su ayuda.

Se había quedado con la llave de la vivienda
Los investigadores, después de analizar toda la información aportada, tanto  de la víctima como de la entidad financiera, llegaron a la conclusión de que, las sustracciones y disponibilidad de dinero coincidían entre los días 25 y 26; días en el que la víctima cobraba su pensión, por lo que los presuntos autores sabían y conocían que en esos días había dinero en la cuenta y que el hombre extraía una gran cantidad de dinero para hacer frente a sus gastos mensuales. Por otra parte, los investigadores concluyeron que presuntamente fueron los arrestados los que se hicieron con la tarjeta entrando directamente a la vivienda, ya que la mujer no devolvió la llave de ésta cuando, tanto ella como su hijo se marcharon de la misma.
Los detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial.